viernes, 12 de julio de 2013

Yo P.A.S.O: Los Bonaerenses frente a una elección infame.

Yo P.A.S.O: Los Bonaerenses frente a una elección infame.

El próximo 11 de Agosto, el pueblo bonaerense estará obligado a concurrir a las elecciones denominadas P.A.S.O (Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias). Ahora bien, dado que toda elección democrática implica la materialización de una decisión soberana del pueblo, la pregunta que deberíamos hacernos es ¿Que decidimos los Bonaerenses ...en dichas elecciones? La respuesta, por incomprensible que parezca, es la siguiente: NADA importante. La razón de esto es fundamentalmente una: las viejas cúpulas partidarias decidieron decidir por el pueblo y por lo tanto, en lo sustancial, no habrá diferencias entre lo que suceda en Agosto y Octubre próximo, donde se realizará la elección verdadera, en la que el pueblo efectivamente decidirá quien lo representa dentro de un menú acotado de opciones elegidas a dedo.

El engaño de las elecciones de Agosto en la Provincia de Buenos Aires es evidente: Siendo su primordial fundamento las elecciones internas entre los distintos espacios políticos, la realidad indica que no habrá internas en las categorías más importantes y representativas para la vida publica de los bonaerenses. Esto es así, porque las diferentes expresiones del PJ decidieron dirimir sus diferencias "por fuera" eludiendo la interna (con el agravante de que fue una ley impulsada desde este espacio). Del otro lado, el Frente Cívico y Social, va con lista única, luego de cerrar todos los caminos posibles a quienes pretendían participar de las PASO, tal como ocurrió con el espacio carriotista en la provincia de Buenos Aires, liderado por el dirigente Héctor Toty Flóres (el contraste en relación a este espacio con lo sucedido en Capital Federal es más que elocuente).

De esta forma, la vieja política vacío de sentido la elección, convirtiéndola en una farsa o parodia, tal como ocurrió en otro momento oscuro de nuestra historia conocido como la década infame. Ese período que se inició en 1930 y finalizó en 1943 se caracterizó fundamentalmente por elecciones vaciadas de sentido, puesto que no importaba la elección del pueblo, ya que todo estaba "cocinado" de antemano, tal como ocurre actualmente con las PASO Bonaerenses.

Pero hay un punto importante para remarcar y es la responsabilidad ciudadana frente a este tipo de situaciones. Ya que no se trata de un golpe de Estado donde un grupo minoritario suprime las elecciones y por lo tanto el ciudadano queda excluido de toda decisión posible. Aquí las "elecciones" se realizan y es el ciudadano el que debe decidir de que forma es parte o no de elecciones que no eligen nada. Por ejemplo, en el año 31, los radicales (si, era otro radicalismo, lo sé) se abstuvieron de participar para no legitimar la farsa y no ser alcanzados por la deshonrosa condición de infames.

Es que en estos casos la infamia, es decir, la degradación del honor civil tal como la entendían los romanos, no alcanza sólo a los dirigentes partidarios que proponen una elección mentirosa. La mancha se extiende también a aquellos ciudadanos que con su voto, quizás sin darse cuenta, legitiman el engaño (que ademas involucra un despilfarro de recursos económicos) sin hacer saber su descontento.

Por esta razón es que he decidido impugnar mi voto en las PASO Bonaerenses (no así en Octubre) en la categoría a diputados nacionales. Derecho que me da la Constitución Nacional y que debe ser entendido como una impugnación a la vieja política y un acto de resistencia ciudadana frente a la infamia de la que no pienso ser parte.

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